jueves, noviembre 20, 2014

La Casa Blanca no es un asunto de dinero, es un asunto de ofensa a la inteligencia

Sin duda alguna he sido antipeñista desde que el guapo andaba de gobernador en el Estado de México. De hecho fui asesor de una tesis que demostraba desde aquel entonces que los votos obtenidos en su candidatura para gobernador habían sido infundados dado que muchas personas (en su mayoría mujeres) lo había elegido sólo por el hecho de una, digamos, excelente campaña de imagen pública.

¡De que era guapo, lo era!

Cómo los mexicanos no tenemos memoria, a muchos se nos olvida que en el periodo de 2005 a 2011, ya como gobernador del vecino estado al Distrito Federal fue enmarcado por dos grandes acontecimientos, el caso San Salvador Atenco ocasionado por la represión a la población que se oponía a recibir una injusta indemnización por sus tierras para construir ahí el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México y el famoso escándalo de la Pirámides de Teotihuacán para la construcción de una tienda Walmart. Ya para la época en la que ha sido elegido presidente de la República los escándalos han sido múltiples: El caso Monex, el movimiento "Yo soy 132", el asunto de los estudiantes de Ayotzinapa; asunto que hoy está siendo velado por el escándalo de la  Casa Blanca.

Y éste asunto de la Casa Blanca es lo que hoy me hace entrar en un reflexión, acotando que la principal preocupación es que un escándalo de dinero y de una declaración de la primera dama ha quitado el foco del asunto Ayotzinapa. No minimizo ninguno de los dos casos, pero me sorprende cómo es que un asunto "televisivo" puede borrar nuestro interés en un asunto de relevancia social.

Pues bien, enfoquémonos en el asunto que hace poco más de 24 horas fue dado a conecer por las televisoras, en el que Angélica Rivera, la tan "querida" actriz que estelarizó el papel de La Gaviota en el refrito de una telenovela colombiana y que fue titulado como "Destilando amor" por Televisa, declaró que la propiedad de la casa es resultado del pago a su trayectoria artística por 25 años en la televisora de Chapultepec, es decir una indemnización por tan maravillosas aportaciones. Desde ése punto de vista inician mis comentarios:

¿Es posible que Televisa tenga la capacidad de pagar una indemnización a uno de sus empleados por un valor de $142'000,000.00?

Tomando cómo base que la Gaviota asegura que el inmueble tiene un valor de $54'000,000.00 y que Televisa le pagó la exclusividad por $88'000,000.00 millones adicionales. La respuesta contundente es si. Televisa tiene la capacidad de pagar eso y mucho más. Para quienes no lo saben, ésta televisora tiene precios altísimos en su publicidad, un spot de 20" en el horario estelar (horario en el que estuvo la última telenovela de nuestra primera dama) cuesta, según su tarifario, $1'124,098.00, es decir en tan solo 42 minutos de transmisión ininterrumpida de spots comerciales Televisa podría recaudar la cantidad que se supone se entregó a Rivera. ¡Así es! En menos de una hora se podría obtener el dinero para pagarle 25 años de exitosa carrera a ésta mujer.

Pero la duda mayor es, ¿realmente una actriz protagónica  gana tanto dinero? Según un artículo del portal Terra (Terra, s/f) los sueldos pagados a los actores están muy por debajo de ello. ¡Hágamos cuentas! Si dividimos los $142'000,000.00 que le pagaron a Angélica por 25 años de exitosa carrera, su ingreso mensual equivaldría a $473,000.00, y Terra asegura que Thalia (contemporánea de la primera dama) ganaba $150,000.00 mensuales. Con todo respeto, pero la fama de Thalia está muy encima de Rivera (y no soy fan de ninguna de las dos), tanto por sus éxitos telenoveleros como por su trayectoria como "cantante". Quinceañera, Luz y Sombra, Marimar. María del Barrio, María Mercedes, Rosalinda son nombres que sin duda mucha gente recuerda, pero Rivera sólo es recordada por La Dueña y La Gaviota (que no era el nombre de la telenovela), ¿será posible indemnizar por mucho más a Rivera que a Thalia?

¡A que muchos ni se acordaban con quién había actuado!
Como nota al margen me cuestioné, sí en 2013 Televisa recaudó $473'000,000.00 e indemniza a la Rivera por $142'000,000.00 (es decir el 30% del valor), ¿por qué no donar lo mismo para la "ayuda al teletón" en lugar de andar pidiendo a los chavitos a que donen su cochinito para ayudar a la gente con capacidades diferentes? (pero nada tiene que ver con evasión de impuestos eh, ¡no me vayan a malinterpretar!)

¿Rivera gana tanto cómo una primera actriz hollywoodense?

La respuesta contundente es no. Meryl Streep tiene una fortuna valuada en $275'000,000.00 de dólares, lo que equivale a  $3,575'000,000.00 de pesos (a tipo de cambio de $13.00 mx), lo cual hace ver que la indemnización de la Gaviota corresponde sólo al 4.1% del dinero que posee la Streep, pero (ahí viene el pero), estamos haciendo un comparativo en fama que podría ofender a la actriz hollywoodense y la pregunta es ¿4.1% es mucho o es poco? Lo más interesante es que Meryl Streep vendió una casa de su propiedad hace unos meses con un valor de $4'800,000.00 dlls., ($62'400,000.00 mx) en pleno Hollywood (Excelsior, 2014), y estoy seguro que el valor de la mansión pudo incrementarse más bien por quién la poseía que por las características de la casa y es ahí donde nos preguntamos sí una casa de la Gaviota vale más que una casa de la Streep, recordando que el avalúo presentado por el equipo de Carmen Aristegui dice que la casa vale $74'000,000.00 mx  y no los $54'000,000.00 que dice la Gaviota.



¿Dónde radica la principal ofensa?

Y aquí voy a hablar en lo personal, pues ayer escuchaba de una mujer decir "¿para que hacen tanto escándalo? La verdad es que Angie (SIC) es muy buena actriz y si le pagaron eso es porque lo vale". Y eso me ofende de sobremanera, porque la gran mayoría de las personas sigue creyendo en todo lo que se dice en la televisión. ¡Es más! me encantaría poder decirle a ésta señora que por fuentes muy cercanas me enteré que la dirección del DIF se le cedió a la esposa de Osorio Chong por el "asquito" que Angie tiene al tratar con personas enfermas y de capacidades diferentes.

No voy a poner en tela de juicio el asunto de si merece o no ganar una cantidad exorbitante de dinero. Lo que pongo en tela de juicio  son algunos cuestionamientos a los cuáles no daré respuesta, pues no las tengo:

¿Cómo es posible que la Casa Blanca haya sido regalada a la esposa del presidente, justo después de iniciado su noviazgo, por una de las principales empresas a quiénes se les concesionaron obras en el Estado de México por más $8,000'000,000.00 durante su mandato? (La casa equivale aproximadamente al 1% de lo que ingreso la empresa, ¿podría haber sido una comisión?)

¿Cómo es posible qué ésa misma empresa tenía concesionada la obra del tren de Querétaro y cancelada justo un día antes del escándalo?

¿Cómo es posible que el famoso y guapo presidente pone a su esposa a dar explicaciones de un asunto en el que él debe dar la cara? (y cómo dijo un lector de mis posts, ¿quién le va a creer a ella si es una actriz?)

Pero lo más importante de todo: ¿Qué ha pasado con el caso Ayotzinapa? ¿Qué asuntos sociales y económicos es necesario revisar? Por que, ¿saben? estamos protagonizando el peor ridículo de todos, estamos participando en ésta telenovela en la que nos están cegando, así que a apagar el monitor y a revisar lo que hay detrás de ésta historia digna del canal de las estrellas.

Un cambio nunca se va a dar si no empezamos por cambiar nosotros, ¡He dicho!

FUENTES:
Excelsior (2014). Meryl Streep vende su casa de Hollywood a Alex Rodríguez. Recuperado el 20 de noviembre de 2014 de: http://www.excelsior.com.mx/funcion/2014/08/19/977004
Terra (s/f). Dime quién es y te diré cuánto gana. Recuperado el 20 de noviembre de 2014 de: http://www.terra.com.mx/articulo.aspx?articuloid=70451&paginaid=2

jueves, octubre 30, 2014

Start-ups, la solución.


Muchas cifras, muchos estudios, muchas personas sustentan que las oportunidades de las generaciones que egresarán de la universidad en éste y los próximos años se van a enfrentar a un mundo laboral sumamente complicado, tanto por la poca oferta que hay, como por las exigencias "irracionales" de los perfiles en los que se pide mucha experiencia, "mucha presencia", muchos conocimientos, muchos idiomas y poca paga.

El problema más grave no radica en las características de los perfiles, los cuales muchas veces están basados exclusivamente en las denominadas Hard Skills (conocimientos y habilidades) y no contemplan las Soft Skills (Competencias) de inicio. De hecho una crítica que tengo cuando éstas herramientas son consideradas en un perfil se hacen válidas a través de los exámenes psicométricos, los cuales no reflejen en realidad las competencias que tiene una persona (es un tema muy amplio de discutir). La realidad y, esto lo digo por experiencia propia es que hay una amplia deserción y despido en los empleos por la falta de "competencias".

Las organizaciones toman como base ello para argumentar el por qué ahora no están dispuetas a pagar un buen sueldo a un principiante o llegar al grado de no pagar por ello, haciendo un abuso casi constante de vacantes a las que llaman "becarios", "trainees" e "internship", en donde ofrecen una compensación mínima y en la mayoría de los casos nula.

Una de las ideas más constantes que han surgido es crear esquemas en donde las universidades y organizaciones enseñen como desarrollar las competencias (trabajo en equipo, toma de decisiones, resistencia al estrés, proactividad), pero muchos profesionales de los recursos humanos coinciden en que dichas competencias no pueden aprenderse sino es a través de la verdadera experiencia.

En lo personal creo que si hay una enorme posibilidad de lograr desarrollar un esquema que permita a los futuros profesionistas a por lo menos descubrir sus competencias, pero me preocupa una situación más grande: ¿para qué preparar las competencias de los estudiantes y egresados en un entorno en donde las oportunidades laborales para los profesionistas seguirán siendo mínimas?

Y he estado utilizando el término "profesionista" dado que estoy convencido de que las universidades son limitativas en ése sentido, pues si se enfocan (o nos enfocamos, lo acepto soy docente) en preparar mercadólogos, publicistas, diseñadores, ingenieros, abogados que estén listos como materia prima para "venderse" en un mundo laboral donde la oferta ya es muy amplia (cantidad de egresados) y los precios muy bajos (sueldos).

Hoy debemos responsabilizarnos de crear nuevos caminos, nuevos esquemas que preparen a los estudiantes a ser PROFESIONALES sea cual sea la carrera que estudiaron, pero no más para ser "un trabajador" de una organización, sino para que desarrolle sus competencias y las aplique en sus propios emprendimientos. Enseñarles a ser los Start-ups que dirigirán el mundo en menos de una década.

¿Quién está dispuesto a subirse a éste tren? ¿Quién apuesta a ésta solución? Enseñar para emprender y no para crear "fuerza laboral".